Diatermia
¿Que es la diatermia o tecarterapia?
La diatermia o tecarterapia es un tratamiento de fisioterapia basado en la transferencia de energía de alta frecuencia que provoca un calentamiento interno controlado en los tejidos del cuerpo.
A diferencia de la termoterapia superficial (como compresas calientes o infrarrojos), la diatermia actúa desde dentro hacia fuera, alcanzando planos profundos como músculos, tendones, articulaciones y nervios.
La finalidad de este proceso no es simplemente aportar calor, sino activar una cascada de reacciones fisiológicas que promueven la reparación tisular y la reducción de síntomas como dolor, inflamación o rigidez.
En la práctica clínica, se distinguen dos modos de aplicación:
- Capacitivo, dirigido a tejidos ricos en agua, como músculos o edemas.
- Resistivo, más útil en estructuras de baja conductividad como huesos, tendones o ligamentos.
Ambas modalidades son complementarias y se eligen en función de la patología y el objetivo terapéutico.
Tipos de aplicación con el tratamiento de tecarterapia.
Existen tres tipos de aplicación dependiendo de la intensidad en la que se trabaje y de los beneficios que se quieran obtener:
– Intensidad baja o Atérmico: se estimula la microcirculación e induce la bioestimulación celular y se incrementa el consumo de oxígeno. Esta aplicación no tiene efecto térmico. Aumenta la circulación en la matriz extracelular y la activación de la nutrición celular. Se aplica en:
- Edemas e insuficiencias linfáticas
- Episodios de dolor
- Lesiones agudas
- Post-operatorio
- Tendinitis
– Intensidad media o Térmico: se generan efectos vasodilatadores. Incremento de la microcirculación, del drenaje y de la oxigenación tisular. Ayuda a irrigar las zonas con poco aporte sanguíneo. Se aplica en:
- Eliminación de contracturas
- Mejora del tono muscular por déficit circulatorio
- Distensión muscular
- Pinzamientos
– Intensidad alta o hipertérmico: se trabaja con hipertermia activando el metabolismo y estimulando la circulación. Se produce el drenaje de productos catabólicos y se activa la estimulación de los mecanismos endógenos de recuperación. Se aplica en:
- Procesos crónicos
- Tendinopatías
- Fibrosis muscular o capsular
- Rigidez articular
- Adherencias
- Capsulitis
Indicaciones de la diatermia o tecarterapia en fisioterapia.
La Tecarterapia como técnica fisioterápica está indicada en cualquier patología musculo-esquelética y se puede utilizar para muchas enfermedades, no sólo en aplicaciones ortopédicas y deportivas, sino también vasculares, reumatológicas y estéticas.
Los problemas que podemos tratar con Diatermia son:
- Patología osteoarticular
- Patología muscular
- Patología tendinosa
- Patología cutánea
- Patología neurológica
- Patología vascular
Más concretamente:
- Dolor de hombro: tendinitis del supraespinoso, segmento largo del bíceps, bursitis, síndrome de compresión o pinzamiento, etc.
- Lesiones musculares, dolores musculares, distensiones o contracturas.
- Esguinces de tobillo con tumefacción (hinchazón e inflamación).
- Dolor de talón, espolones, fascitis plantar.
- Enfermedades reumatológicas.
- Drenaje linfático de las extremidades.
- Lumbalgia o dolor de espalda, dolor de cuello, dorsalgia.
- Insuficiencias linfáticas.
Si bien es cierto que puede utilizarse prácticamente en todos los pacientes (incluso si hay placas de osteosíntesis o prótesis endógenas), presenta ciertas contraindicaciones importantes como son los MARCAPASOS, el EMBARAZO y las alteraciones de la SENSIBILIDAD CUTÁNEA.
Beneficios de la diatermia (tecarterapia)
• Aumento del flujo sanguíneo y mejora de la circulación sanguínea y linfática, acompañada siempre de la terapia manual.
• Nutrición celular y, consecuentemente, una mayor cicatrización y regeneración celular y de los tejidos,
• Maduración de las fibras de colágeno y elastificación de los tejidos, lo que acelera y mejora el proceso de rehabilitación en patologías como artrosis o capsulitis.
• Disminución de la rigidez muscular.
• Mejora del metabolismo.
• Drenaje linfático y nódulos de grasa que, además, en Fisami complementamos con el drenaje linfático manual, una combinación muy recomendada en enfermedades como el cáncer, que acarrea en múltiples ocasiones linfedemas o acumulaciones de grasa.
• Aumento la temperatura de los tejidos.
• Reducción del dolor de manera progresiva, acelerando la rehabilitación gracias a la regeneración de tejidos, lo que la hace ideal para el tratamiento de lesiones deportivas.